Vivimos tiempos de cambio de época: la revolución tecnológica que provoca el advenimiento de la era de la información ha trastocado principios básicos de funcionamiento de la economía, la sociedad y de nuestra vida cotidiana, alumbrando nuevos modelos de organización social, política ,familiar y personal, que emergen frente a los existentes, coexistiendo a veces con ellos en conflicto o en sabia e inteligente armonía. Otro tanto ocurre naturalmente con los modelos de estado y administración pública.
Lejos de adoptar una visión pesimista o derrotista frente al actual caos de gobernanza global y local, y el consiguiente desajuste en las Administraciones Públicas, os quiero proponer un cambio de perspectiva una “mirada inteligente y cariñosa” (vale decir, emocional, empática,..) hacia una Administración que está siendo capaz -en líneas generales y con notables diferencias según los países- de incorporar esos cambios, adaptarse al entorno y ofrecer respuestas a las dificultades y retos que la ciudadanía plantea.
En los últimos años hemos pasado de oficinas y ventanillas opacas y polvorientas” a la realización de trámites por Internet, de funcionarios distantes, prepotentes y con “manguitos” a profesionales y empleados públicos bien formados, atentos y ágiles en el trato y con un alto nivel de compromiso y “servicio al ciudadano”. ¿Qué todavía coexisten los 2 modelos? Claro que sí, en unos lugares más que en otros, pero el camino está marcado.
Es desde esa mirada desde donde podremos encontrar una Administración Inteligente que será necesariamente una “Administración instrumental”, que no es un fin en si misma, sino un medio, capaz de tener un sentido práctico suficiente para adaptarse, cambiar y satisfacer en cada momento histórico las necesidades de la ciudadanía y las demandas de la sociedad.
Apostamos por tanto por una manera distinta de ver la administración, con una mirada positiva, crítica, que parte de la confianza en el valor de lo público, y aún más en la capacidad de creación de valor desde lo público.
Una Administración con ese carácter instrumental que acabo de plantear, se podrá definir como inteligente si cumple al menos dos condiciones: crear valor o resolver problemas de los ciudadanos. Si no cumplimos ninguno de ellos, habría que pensar seriamente ¿para qué estamos aquí?
Pero esa Administración no brota por generación espontánea, es más, la propia inercia burocrática la llevaría por otros derroteros, (igual que en otras organizaciones privadas grandes bancos o grandes compañías de seguros,..etc.), hace falta un contexto de innovación, hay que recorrer unos itinerarios que propicien y hagan posible ese proceso de cambio que se tiene que operar y producir en las burocracias públicas.
FORO CEDDET
El motivo de este Foro es precisamente presentar e indagar sobre este enfoque, sobre esos itinerarios básicos y necesarios para que podamos decir que una Administración es inteligente, sobre esa hoja de ruta para gestionar los cambios que la Administración necesita, para lo cual os propongo en 5 caminos hacia una Administración Inteligente:
- Tener proyecto sobre sí misma, tener claro “hacia donde va”.
- Tener capacidad de acción y resolución: un sistema de gestión aplicable y reconocible que le permita controlar y medir lo que hace.
- Tener voluntad y energía para actuar: personas y recursos, liderazgo y equipos para el cambio.
- Aprender e innovar. Tecnología y gestión del conocimiento y redes.
- Transparencia y participación: gobierno abierto y participativo.
Finalmente, esta Administración inteligente deberá tener un marcado “sentido práctico”. La “inteligencia práctica” es aquella que resuelve problemas cotidianos (JA Marina), y la Administración inteligente, como queda dicho, es la que resuelve problemas de la ciudadanía, integrando las visiones de los 3 ”actores del cambio” :
- Políticos
- Empleados y funcionarios públicos (relevante papel de los Directivos)
- Ciudadanía
Los que impulsamos Administración Inteligente lo concebimos como un proyecto abierto, para la reflexión y el cambio en la administración pública. Os invito a participar y debatir sobre esta “Hoja de ruta” para impulsar una ADMINISTRACION INTELIGENTE.





