En la mesa redonda sobre: Sociedad red, Innovación y Ciudades Inteligentes, celebrada recientemente en el curso de la Universidad Autónoma de Madrid sobre “Redes sociales en la Administración Pública” conducido por Nacho Criado y Paco Rojas, se tocaron varios de los temas nucleares que concurren en este momento al debate sobre la innovación y el cambio en las Administraciones públicas.
La mesa resultó tremendamente sugerente, además de entretenida, y me acompañaron tres de las personas que mejor están entendiendo y sabiendo aplicar en sus respectivas profesiones los cambios que está provocando la sociedad red: Antoni Gutierrez Rubí, Alberto Ortiz de Zárate y Cesar Calderón. Os resumiré tan solo lo que más me interesó.
De Antoni Gutiérrez Rubí y su intervención, que él definió como más inspiracional que técnica, me quedo con la imagen de apertura y cierre de su presentación, el icono del Centro Georges Pompidou en Paris. Como experto en comunicación nos mostró con ello que una imagen vale más que mil palabras, al describir de qué manera ese edificio de cristal con las tripas y estructuras al aire, símbolo y vanguardia de tantas cosas, lo es también de lo que debería ser la transparencia institucional.
La frágil y ligera apariencia que nos deje ver tanto las estructuras básicas que sustentan el edificio, como las tripas y sistemas que lo alimentan, e incluso los flujos y movimientos de personas que lo transitan. La estática y la dinámica, la estética y la ética, la complejidad y riqueza de la “vida del edificio” reflejada en su imagen.
Por si esto fuera poco, nos inspiró también otra de sus ideas fuerza: la web institucional ideal tendría que ser lo más parecido posible a la ventana de Google, que pongas lo que necesitas de la Administración y que te lleve a ello ¿por qué me tengo que pasear por todas las actividades, estructura, departamentos, autoridades, etc. cada vez que busco algo concreto de un Ministerio o un Ayuntamiento?. En fin, el desiderátum de transparencia y sencillez. Ahí es nada. Bonito reto para los responsables web de cualquier institución pública.
De Alberto Ortiz de Zárate me quedo sin duda con su esquela mortuoria de la e-Administración: la administración electrónica ha muerto -sentenció- y continuó su inteligente provocación con “el despilfarro” que suponen las cuantiosas inversiones realizadas hasta ahora en ello matando moscas a cañonazos -léase DNI electrónico,… etc., etc.- .
En consecuencia aboga por no malgastar recursos (por ejemplo ¿por qué no incluir ahora la tarjeta sanitaria en el DNI electrónico http://t.co/ODW90P9cvJ?) y mecanizar únicamente aquellos trámites que tengan una utilización muy alta y el resto realizarlo por sencillos formularios, aunque se resuelvan analógicamente por los funcionarios de turno.
Habló también de cambios de paradigma y muchas más cosas -en las que coincido- y para lo que os he dejado el enlace a su blog, que acaba de cumplir 8 años (¡Felicidades @alorza y @balapiaka!).
Tiempos nuevos, Tiempos Salvajes
Cesar Calderón pasó de la esquela a la lápida mortuoria sobre la ley de transparencia, que “nace muerta” y puede ser “la gran oportunidad perdida” para la regeneración democrática. ¿Por qué no tomar el ejemplo metodológico” de la ley de Extremadura, aprobada con consenso de todos los grupos políticos?, señaló.
También con agudeza, humor y auténtica ética hacker nos recordó los trucos de la “falsa participación” poniendo en evidencia la gran distancia entre discursos y realidad en torno a ella, a la vez que nos sorprendía con un remake de una brillante y anticipatoria canción del grupo gijonés “Ilegales” : “tiempos nuevos, tiempos salvajes”, buena metáfora del momento presente de ajustes, recortes y sálvese quien pueda.
Tiempos nuevos, tiempos salvajes
Levántate y lucha, esta es tu pelea
Levántate y lucha, nadie va a luchar por ti…
De alguna manera esa fue también mi llamada de atención al hablar de ciudades inteligentes y el “cambio de época” que estamos viviendo, como necesario escenario de referencia para la Innovación a la que está abocada la Administración si quiere sobrevivir y no convertirse en una Administración zombi, como ya les está ocurriendo a algunos organismos. Para ello habrá que afrontar los cambios desde dos presupuestos básicos: sentido práctico, más allá de presuntos postulados ideológicos, y visión integral del proceso.
Es a partir de ahí desde donde podremos iniciar una gestión inteligente de las ciudades, desde una nueva configuración de lo que significa lo público, el espacio público y la manera de hacer ciudad, para lo que he señalado siete requisitos a modo de Hoja de ruta para esas ciudades inteligentes.
Bien, hasta aquí el resumen de una interesante mesa redonda donde aparecen suficientes elementos para el debate: ¿es tan sencillo aplicar la transparencia? ¿ha muerto de verdad la administración electrónica?, ¿Cómo pasar de las palabras a los hechos en la participación o la colaboración? ¿es el gobierno abierto la nueva “promesa de cambio?
Como os decía antes, me gustaría con este post abrir una línea de reflexión y debate a partir de estas ideas y añadiendo alguna otra cuestión que nos aproxime al eje Administración inteligente para unas Ciudades y Ciudadanos Inteligentes. Apunto 3 cuestiones más :
1.-Muchos esperamos un protagonismo mucho mayor de la sociedad civil en los próximos años, pero el activismo ciudadano “relativamente palpable” en las redes sociales (no tanto como nos creemos), es algo menor en las calles -15 M, mareas ciudadanas re-protesta ante los recortes,..etc.- pues cuesta un poco más de esfuerzo ir a una manifestación que poner un tuit; y menor aún -de momento- en sus efectos demoscópicos (impactos). Tampoco ha tenido ningún reflejo, por ahora, en la arquitectura institucional ni en mejoras palpables de la calidad democrática de las principales instituciones sobre las que se asienta la democracia, incluidos partidos políticos, sindicatos, por lo que cabe hacerse otra pregunta más ¿Cuánto hay de cierto en el resurgir de la sociedad civil”?
2.-Estoy convencido de que una Administración Pública fuerte y flexible, con capacidad de innovación y adaptación, es un activo fundamental para que el progreso de los países vaya acompañado de equidad, cohesión social y progreso en el bienestar de los ciudadanos. Por ello el debate sobre el tamaño, naturaleza y funciones del sector público me parece de sumo interés y relevancia, y se debe abordar sin dogmas ni prejuicios. Del mismo modo que el papel de sus principales actores, políticos y funcionarios, que en este momento están en el “ojo del huracán”. ¿Existe una campaña, en ocasiones demagógica, contra estos colectivos y contra la función pública en general?. Si así fuera ¿Cómo se sale de ahí? ¿habría que afrontar una Innovación radical de la acción pública? .
3.-Las cosas son como son porque existen personas que las hacen posibles. Quienes hayan vivido transiciones democráticas, han visto intensos procesos de cambio, incluidos cambios constitucionales. Del mismo modo muchos hemos tenido la fortuna de participar en procesos de crecimiento y transformación de las Administraciones Públicas y sabemos también que estos cambios son posibles. ¿Quiénes pueden o deben liderar ahora este cambio? ¿Dónde están? ¿es el modelo de gobierno abierto el nuevo vector de transformación interna? ¿Es verdad que en las organizaciones en red se rompen las jerarquías y desaparecen los intermediarios? ¿son tan inútiles como parecen muchos de nuestros dirigentes públicos o es el contexto? ¿son los intraemprendedores públicos los nuevos agentes de cambio?
El cambio siempre es una zona de conflicto y convulsiones donde lo viejo y lo nuevo se hallan permanentemente en lucha. Quien apuesta por el cambio ha de ser capaz de asumir la incertidumbre de lo nuevo, la incomodidad y el riesgo de lo desconocido, el vértigo del caos.
Aquí en NovaGob parece que no tienen vértigo, el debate es libre y abierto… Andamos en busca de Ciudadanos que construyan Administraciones y Ciudades inteligentes.





